¿Qué es la declaración notariada solicitada por AIMA?
Con efecto desde principios de agosto de 2025, la nueva regla requiere que cualquier contrato de alquiler utilizado como prueba de domicilio debe ir acompañado de una declaración formal. Este documento debe ser firmado tanto por el inquilino como por el propietario de la propiedad, y estas firmas deben ser notariadas por un notario o validadas por un abogado.
Este cambio endurece las condiciones sobre lo que se ha convertido en un gran obstáculo para los solicitantes. Solo en 2025, AIMA ha rechazado más de 34,000 solicitudes de residencia y solicitudes de visa, siendo los contratos de arrendamiento no conformes una de las principales causas de denegación.





















